4 estrategias de gestión de conflictos internos en la empresa

Las empresas centran la práctica totalidad de sus acciones en obtener una mayor rentabilidad y satisfacción por parte del cliente y/o usuario. Y a la hora de gestionar aspectos relacionados con los trabajadores se centran en aquellos que tienen una repercusión directa sobre su cuenta de resultados, no en conocer a sus trabajadores o qué piensan de la organización. Es por ello que se suele llegar tarde a la hora de gestionar los conflictos internos en la empresa. Un ombudsman organizacional trabajará para evitarlos a través de varias estrategias, en las que nos vamos a centrar en en post de hoy.

Como comentamos resulta de vital importancia actuar antes de que sea demasiado tarde o, lo que es lo mismo, antes de que estalle el conflicto. De ese modo nos adelantaremos a una situación que no es beneficiosa ni para el trabajador ni para el empleado. ¿Cómo lo hace el ombudsman? Algunas de sus estrategias son:

Escucha activa con los implicados. Una de las tareas fundamentales del ombudsman organizacional es escuchar y conocer a sus empleados. No lo hace a través de reuniones estrictas y formales, sino con una comunicación más abierta en la que el trabajador se siente confiado y escuchado. Su puerta está siempre abierta.

Si nota que quien tiene en frente escucha y empatiza con él se abrirá y comentará las que realmente son sus preocupaciones y necesidades. Es la única forma de conocerlas, porque es el modo en que se sincera y dice lo que realmente piensa.

Objetivo e independiente

La visión del ombudsman en la empresa es totalmente objetiva. Su función es el bienestar de toda ella, por lo que nunca se posiciona del lado de uno u otro empleado, incluso aunque una de las partes implicadas sea un responsable o directivo de la organización.

Esto es lo que le permite tener una idea mucho más real de lo que está sucediendo, así como de cuáles son las mejores formas para llegar a un acuerdo que sea satisfactorio para todos.

Adelantarse a los acontecimientos. Siempre actúa antes de que ocurra. El gran problema de los conflictos internos es que pueden estar latentes durante meses o años y nadie los ve hasta que estallan. Uno de los valores del ombudsman organizacional es su capacidad para detectarlos pronto, antes de que acaben por resultar un grave problema y afecten a diversos aspectos de la empresa.

Favorecer las mejores condiciones

De este modo, también puede preparar el terreno para que las circunstancias sean las más favorables. Estudia y analiza acciones que pueden resultar beneficiosas y traslada iniciativas en ese sentido a la dirección de la organización.

El trabajo del ombudsman para evitar la aparición de conflictos también abarca otros aspectos, como preparar a otros para enfrentarse a diversas situaciones. Es el caso del trabajo que realiza con líderes de equipo, ayudándoles a ganar confianza y aprender a dar y recibir feedback. A través de ejercicios de coaching favorece las mejores condiciones para el trabajo en equipo en la oficina y que se desarrolle libre de conflictos.

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