Cómo gestionar con éxito un ERTE en tu empresa

La crisis económica en que estamos inmersos, a causa de la pandemia del Covid.19, ha hecho que los ERTEs sean un recurso utilizado por muchas empresas. A la hora de aplicarlo y gestionarlo, más allá de los trámites administrativos y burocráticos, hay diferentes formas de afrontarlo en el seno de la empresa. La figura del ombudsman organizacional puede ayudarte a hacerlo del modo más satisfactorio.

No vamos a entrar en este post a detallar cómo ha de gestionarse ante la administración pública, una tarea que entraña varias complicaciones. Queremos centrarnos en cómo hacerlo con las personas implicadas, como son sus trabajadores.

Impacto psicológico y social

En función de cómo se haga el impacto psicológico y social que tendrá será diferente. Es por ello que, desde un principio, se ha de tener la comunicación como bandera. En varias ocasiones os hemos hablado de que siempre es preferible explicar correctamente las cosas antes que dejar que los rumores y las fake news invadan la oficina. En un caso tan sensible e importante como es la tramitación de un ERTE, mucho mejor.

La decisión de recurrir a esta posibilidad la toma la empresa. De eso no cabe duda. Pero una vez que se ha decidido ha de transmitirla a sus empleados, de forma clara y directa. Es preferible se haga por escrito, pero, para ganar tiempo, puede hacerse también de forma verbal.

Los trabajadores han de saber en todo momento en qué situación se encuentra la empresa y su puesto de trabajo. Se ha de procurar transmitirles toda la tranquilidad posible. Eso no quiere decir que se tenga que ofrecer una visión excesivamente optimista o edulcorada de la situación, simplemente ha de ser la más realista y fidedigna posible.

Es importante que la empresa se ofrezca a solucionar cualquier duda que le pueda surgir a un empleado, antes, durante o después de la aplicación del ERTE. Y ya sea sobre su caso particular o aspectos generales del mismo. Es un procedimiento tedioso para la empresa, pero también para los empleados.

En este proceso puede ser de gran ayuda la figura del ombudsman organizacional, quien también puede ayudar a la hora de conocer el ánimo de los empleados, analizar la situación y afrontar cómo será la recuperación de la normalidad.

Salir reforzado de un ERTE

Un ombudsman organizacional sabe que una empresa puede salir reforzada de una situación que, a priori, podría ser negativa. Un ERTE es una situación temporal a la que se recurre por unas circunstancias específicas que, una vez se superan, puede acabarse y recuperar la normalidad. Tras ella, una organización puede salir fortalecida.

Si durante esos momentos excepcionales los trabajadores ven que la comunicación es transparente y correcta confiarán en su empresa. De hecho, pondrán todo de su parte para ayudar a su recuperación.

Si, por el contrario, consideran que no lo es pueden sentirse engañados. Esto derivará no solo en una relación enrarecida en el seno de la organización, que puede proyectarse hacia el exterior, sino también en una posible fuga de talento.

Entradas recomendadas