¿Necesita tu empresa un ombudsman organizacional?

La del ombudsman organizacional es una figura emergente en nuestro país, aunque de sobra conocida en los entornos laborales de otros. Es por eso que resulta muy probable que en los últimos tiempos te hayas preguntado si tu entidad la necesita.

No cabe duda de que si te estás haciendo esa pregunta es porque hay algo que está fallando y piensas en cómo poder solucionarlo. Te encuentras, o temes que puedas hacerlo en un futuro, con una situación con la que no sabes lidiar o cómo hacerlo del modo más satisfactorio.

En ese caso has de tener en cuenta si la presencia de un ombudsman puede ayudar en su resolución. Si es el caso no dudes en contactar con este profesional o, si lo prefieres, puedes optar por formar a alguno de los que ya tiene tu empresa.

Adelantarse a los problemas

Para que su trabajo sea realmente efectivo es fundamental que se adelante a los acontecimiento y, sobre todo, pueda tener un conocimiento previo de qué ocurre, para que sepa cómo afrontar lo que está por venir. No cabe duda de que puede ver mucho más allá de lo que hacen otros y descubrir algo que ni siquiera había empezado a latir.

Sin embargo, a la hora de responder a la pregunta que te planteamos en el titular quizás lo hayamos propuesto del modo incorrecto. No has de tener un problema para contar con un ombudsman organizacional.

Igual que no te planteas que haya un departamento de recursos humanos o profesionales de marketing lo mismo debería aplicarse con este tipo de profesionales, especialmente cuando la entidad tiene cierto tamaño.

De contar con él evitarás que surjan esos problemas que podrían hacer que lo necesitaras en un determinado momento. La forma de no tener que llegar a esa situación es teniendo implantado en la empresa el trabajo del ombudsman.

Evitar un mal entorno laboral

Además, si en un momento puntual se precisan sus servicios la gente puede mostrarse recelosa y creer que algo no va bien, lo que derivará en una experiencia del empleado negativa y en posibles conflictos internos. Sin embargo, si siempre ha estado no va a haber razón por la que poner en duda la normalidad. Verán su trabajo tan normalizado como el de contabilidad o producción, por lo que no se levantarán suspicacias.

Un ombudsman escucha, atiende, investiga y trabaja a fin de conocer la situación real de tu empresa. A partir de su diagnóstico propondrá una serie de alternativas. Como ocurre con una enfermedad, la prevención y el diagnóstico precoz son fundamentales para evitar, o en todo caso, sanar un mal.

No has de esperar a que se evidencia que existen problemas para recurrir a un ombudsman. Hacerlo cuando las cosas bien te permitirá conseguir que vayan aún mejor.

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