Por qué contar con un ombudsman organizacional en tu empresa

¿Sabías que el 10% de los proyectos fracasan por conflictos y mala comunicación? ¿O que las empresas emplean 2 horas y 48 minutos a la semana a resolver estos problemas? Estos números no afectan, sin embargo, a quienes cuentan con un ombudsman organizacional, ya sea dentro de la plantilla de la empresa o como un servicio externo.
Se trata de una figura que se encarga de evitar que se produzcan situaciones que puedan derivar en conflictos y problemas o que interviene en cuanto algo empieza a ir mal. Tiene amplios conocimientos para detectarlo y actuar a tiempo. Esto es un gran revulsivo para la empresa, que no solo no va a perder el tiempo con estas cuestiones, sino que estará en mejores condiciones para conseguir el éxito.

Beneficios para la organización

El ombudsman organizacional permite que las condiciones sean mejores, lo que redunda en numerosas ventajas. A la larga supondrá un ahorro de tiempo y dinero, así como una mejora de la imagen de la marca. Y también supone:
  • Más productividad.
  • Retención de talento.
  • Eficacia operacional.
  • Reducción de absentismo e indemnizaciones.
  • Mejora el comportamiento ético y la transparencia.

Beneficios para el empleado

Tendemos a pensar en qué suponen unos u otros aspectos para nuestra empresa, pero para que esta funcione resulta fundamental la satisfacción y el crecimiento de cada uno de sus empleados. Por eso es importante tener en cuenta qué les aporta el trabajo de un ombudsman a ellos:
  • Fomento de la creatividad.
  • Trabajo en un mejor ambiente.
  • Desarrollo profesional y personal.
  • Empoderamiento y confianza.
  • Trabajo en equipo.
El ombudsman trabaja para conseguir una satisfacción de todas las partes, entre las que se incluye a los trabajadores, la empresa y los propios clientes de esta. Y lo consigue mediante un aproximación objetiva e independiente a todos los implicados y situación.No juzga los comportamientos y no tiene intereses dentro de la organización, por lo que en ningún momento va a perder su postura imparcial. Las comunicaciones que tenga con los empleados son privadas y confidenciales, por lo que desaparece el habitual miedo a que pueda haber represalias en el futuro por algún comentario o queja que se haya hecho. Se trata de una comunicación más abierta que le permite a la empresa obtener información que, de otro modo, no sería posible. Así, la organización podrá practicar la escucha activa, canalizar las quejas y, en definitiva, tener conocimiento de primera mano de qué está pasando en su organización. La información hoy en día es poder y es lo que permitirá a la dirección tomar decisiones acertada de cara al futuro. De este modo, con la intermediación del ombudsman, la comunicación entre empresa y trabajador se verá reforzada. Conseguirá desarrollar prácticas en materia de buen gobierno corporativo, gestión y prevención de riesgos, cumplimiento normativo y experiencia de empleado. En el Centro Europeo del Ombudsman Organizacional te ayudamos a contar al profesional adecuado, ya sea formando a alguien para que trabaje en el seno de la organización o proporcionado este servicio de manera externa.

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