¿Qué es la experiencia del empleado?

La experiencia del cliente es un concepto del que seguro has oído hablar. Las empresas vuelcan todos sus esfuerzos en conquistar y satisfacer al cliente dejando de lado, en ocasiones, otros aspectos básicos de la empresas. La experiencia del empleado es una de ellas. El ombudsman organizacional sabe de la importancia que tiene para el buen funcionamiento de la organización. Por eso queremos hablarte de ella en detalle.

Como su propio nombre indica experiencia del empleado es cómo este valora su pertenencia a la empresa y su satisfacción con diversos aspectos. Aquí entran algunos de los más diversos. No se limitan a cuestiones económicas o de integración social. Se trata, más bien, del conjunto de varios aspectos, que ofrecen una imagen global. Se trata de que el trabajador esté contento.

Lo que está claro es que se precisa cuidar en todo lo posible la experiencia de empleado, especialmente para evitar que sea negativa. Aunque no lo pueda parecer tiene repercusiones a todos los niveles, desde el rendimiento del personal a la imagen que proyecta en el exterior. Hay numerosas empresas que ya están trabajando en ello, investigando cómo mejorar la experiencia del empleado.

Un empleado motivado y satisfecho con el trabajo que realiza resulta todo un valor al alza. No solo desempeñará su labor del modo correcto sino que también se convertirá en un embajador de la organización. La imagen que proyecte, ante clientes u otro tipo de colaboradores, es también importante.

Elevada tasa de movilidad

En el mundo global en que vivimos los trabajadores no suelen permanecer en el mismo puesto durante la mayor parte de su vida profesional, como ocurría antes. Mucho menos, si no están contentos. La movilidad es elevada y siempre se aspira a empleos mejores.

Si alguien está contento en la empresa es muy posible que no se marche, incluso aunque le hagan ofertas más tentadoras. Sin embargo, si hay algo que hace que no esté satisfecho va a buscar alternativas y se acabará yendo,

De esa manera lo que puede producirse es una fuga de talento. La organización perderá profesionales cualificados y con experiencia y deberá buscar otros que, no tienen experiencia en la empresa. Esto suele suponer más tiempo y esfuerzo en conseguir que estén a su altura, lo que supone una serie de costes económicos. A ello se suma que, en ocasiones, los profesionales se marchan a otras empresas del mismo sector, lo que se traduce en que se ha invertido tiempo y dinero en formar a personal de la competencia.

La escucha, clave

El ombudsman organizacional sabe que para que en la organización haya una buena experiencia de empleado se le ha de escuchar. Es la clave para saber qué le causa descontento y cómo se puede cambiar. Su labor es confidencial, lo que hace que el personal se abra más y le exprese sus sensaciones.

Así podrá analizar la situación y proponer a la empresa alternativas para que la percepción que tiene el trabajador cambie y alcance una experiencia de empleado satisfactoria.

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